"Vivir deprisa, morir joven y dejar un bello cadáver": Declaración de intenciones atribuida a James Dean, al ser preguntado cuáles eran sus proyectos de futuro.

James -Byron-Dean (1931-1955), actor norteamericano que, pese a haber protagonizado solamente tres películas (Al Este del Edén, Rebelde sin causa y Gigante), se convirtió en un icono cultural de rebeldía para la juventud de las décadas posteriores a su muerte. Hoy día ha quedado reducido a una simple y mera imagen objeto de "merchandising", como tantos otros (el Che Guevara, por ejemplo).

Prototipo de muchacho complicado, problemático y sensible, de carácter solitario, introvertido, tosco, melancólico y apasionado, Dean salió con muchas mujeres, pero el verdadero amor de su vida fue la también actriz Pier Angeli, con la que tuvo un breve romance -al que la madre de ella se oponía- que se rompió cuando Pier prefirió casarse con el cantante Vic Damone (el matrimonio duró poco y Pier se suicidó mediante una ingestión masiva de barbitúricos en 1971, al cumplir 40 años, alegando, según expresó en una nota escrita, que "tenía horror a envejecer"). Por su parte, James Dean murió en un grave accidente de automóvil en 1955.

COMENTARIO PERSONAL:

Bueno, Jimmy -como te llamaban tus allegados-, cumpliste dos de los tres deseos que habías enunciado: "vivir deprisa" y "morir joven"; sin embargo, no pudiste ver satisfecho el tercero, "dejar un bello cadáver", dadas las trágicas circunstancias de tu muerte (tu autopsia describe "fracturas múltiples en brazos y piernas, cuello roto y numerosos cortes en la cara y el torso"). Qué se le va a hacer...(de todos modos, el hecho de que uno cumpla los 2/3 de los deseos de su vida es un buen porcentaje: ya le gustaría a mucha gente poder decir lo mismo).

Y, a lo que voy: ¿Qué es mejor?, ¿apuntarse al "carpe diem", como Jimmy, exprimiendo la vida "a tope" aunque ello suponga vivir poco tiempo? o ¿vivir con moderación y poder ver crecer a tus nietos?. Una cuestión ética ampliamente debatida por los filósofos de todos los tiempos. ¿Qué pensais vosotros, queridos lectores?: Espero vuestras opiniones...